Los premios Gabriel García Márquez premian el periodismo independiente

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Martin Baron, director de ‘The Washington Post’, inaugura la gala con una apuesta por la investigación sin dejar de lado la innovación tecnológica

Los ganadores de la cuarta edición del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo, entregados por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) la noche del jueves, representan uno de los lemas que Martin Baron, director de The Washington Post, enarboló minutos antes de la entrega de los galardones: “No hay otra alternativa que la esperanza en este oficio”. Ninguno de los premiados pertenece a un medio masivo. Trabajan en equipos pequeños. Buscan la colaboración de sus colegas. Y tienen en su poder la herramienta del tiempo, esa que permitió a un grupo de periodistas brasileños seguir durante cuatro años a trabajadores temporales en la selva del Amazonas hasta alzarse con el trofeo en la categoría de Imagen. Jaci: Sete pecados de uma obra amazónica, de Caio Cavechini, Carlos Juliano Barros, Ana Aranha, Caue Angeli, Marcelo Min y Leonardo Sakamoto, es también el ejemplo de que por encima de la tecnología “se necesita que alguien siga diciendo las cosas como son”, en palabras del editor estadounidense.

Por primera, la FNPI ha decidió inaugurar sus premios anuales con una charla magistral. Baron, exdirector de The Boston Globe, diario que llevó a cabo la investigación sobre abusos sexuales a menores por parte de la Iglesia católica que inspiraría la oscarizada Spotlight, calentó la tarima con un largo discurso sobre la situación del periodismo en la última década. “En 2001 cuando comenzamos con esta labor la banda ancha estaba en la infancia, no existían las redes sociales y Google no vendía acciones”, comenzó diciendo. Más de una década después, el medio que dirige ha sido adquirido por Jeff Bezos, el responsable de Amazon, y ha dejado de concentrarse en lo que sucede en Washington para abrirse al mundo, esencialmente, desde los dispositivos móviles. “Yo también sufrí una etapa de duelo, estaba apegado a cómo solían ser las cosas, era difícil no sentir nostalgia, pero hay que seguir adelante, resulta inútil resistirse al cambio”.

La periodista brasileña Natalia Viana, fundadora del medio independiente Agencia Pública, viajó tres días en barca hasta un pueblo indígena próximo a Manaos para descubrir por qué sus habitantes se suicidaban. Cuando llegó allí decidió grabar a cada uno de sus entrevistados mirando a cámara, además de escribir una larga crónica. Su trabajo se alzó la noche del jueves con el premio en la categoría de Texto, además materializar otro fragmento del discurso de Baron. “Las historias cada vez tienen que ser más conversacionales, accesibles y construirse con distintas herramientas”, ha planteado el director del Washington Post. “Así la voz y la personalidad de quien escribe es más evidente y se siente más auténtica”.

El premio a la mejor Cobertura fue para la periodista colombiana Juanita León por su trabajo en el medio digital La silla vacía sobre el proceso de paz en su país. Durante el último año, ha elaborado una serie de piezas sobre el punto relativo a la Justicia Transicional a la que se someterán todos los actores del conflicto. La reportera, como el equipo de El Faro, diario también digital de El Salvador, reconocido en la categoría de Excelencia, mostraron su apoyo a la paz de Colombia después de 50 años de guerra. Con un aplauso al público, Carlos Dada, uno de los fundadores del medio, entregó un discurso que hizo honra a su legado de rigor periodístico en uno de los países más violentos del mundo. “Periodismo contra el imperio de la mentira”, había dicho minutos antes Jaime Abello, responsable de la FNPI. “Contra la mentira, los delincuentes y el poder”, ha acertado a apostillar el director, haciendo bandera de su apelativo de “incómodos”,

La Fundación Civio liderada por la periodista española Eva Belmonte ha conseguido el galardón en la categoría de Innovación con Medicamentalia, una investigación sustentada en el periodismo de datos, que durante cuatro meses investigó la brecha global en el acceso a 14 medicamentos esenciales en 61 países, la mayoría en vías de desarrollo. “Tenemos ansias febriles por ganar tráfico, la fidelidad del lector y así conseguir suscriptores”, reconoció Baron, “pero espero que gracias a Spotlight, los medios se vuelvan a dedicar al periodismo de investigación”. No solo el trabajo de Belmonte y su equipo mantiene la esencia de las palabras del director, Jorge Cardona, editor de El Espectador y maestro de periodistas, premiado con el Clemente Manuel Zabala a su trayectoria, agradeció el premio abogando porque en Colombia las nuevas generaciones “no tengan que contar a sus hijos relatos de horror”. Justo antes de que se le olvidara el premio en el estrado por las prisas de la timidez.

Tomado de El País

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