Por Jesús Antonio Dyke García

Trump lleva más tres días en constante ataque a la población migrante que transita por territorio mexicano, principalmente hondureños.

El día de ayer se confirma que la Guardia Nacional de ese país ya está transitado por las fronteras mexicanas.

Desde la perspectiva de este sujeto los migrantes representan un mal que hay que acabar, pero este discurso se viene abajo cuando se afirma que personas que han logran cruzar a Estados Unidos (EUA) resulta ser la población que le da sustento a esa nación.

Son ellos la mano de obra barata, las personas que hacen trabajos que los “gringos” no quieren hacer.

Esto se ha caído en un contexto de renegociación del TLCAN, ese tratado que, en vez de propiciar un multiplicador de exportaciones, significó, un multiplicador de desigualdad y pobreza extrema en México, incluso, afectando al país promotor (EUA) con un nivel de desocupación preocupante.

El discurso se vuelve más agresivo hacia México y para los defensores de estos esquemas del desarrollo de la desigualdad, que siguen pensando que este modelo es funcional; como Luis Videgaray y los egresados del ITAM.

Por otra parte, el discurso de Trump no se puede explicar, sin abordar el comercio internacional y el traslado de las fabricas gringas hacia nuestro país (offshoring) que han buscado la flexibilidad laboral como fiscal, véase el caso de Ford Motor Company Hermosillo.

Cada día es más claro que el poderío norteamericano se viene abajo; un segundo lugar en comercio internacional superado por China; una estructura financiera en donde los fondos de inversión son de capital asiático; y en donde la deuda privada y publica de EUA hoy en día esta que se desborda en los bancos chinos.

Aunado a que es una deuda insostenible, más del 50 por ciento de las fabricas del mundo hoy se encuentran en China, contrarió a EUA, que apenas y cuenta con el 10 por ciento.

Sin duda, el minotauro global angloestadounidense se está tambaleando, las estrategias implementadas por Trump, no hace más que manifestar una debilidad muy fuerte del Estado “gringo” y busca dar salida a esta.

El modelo neoliberal fracasó y está dando sus últimos pasos en territorio norteamericano.

 

AMLO; ¿el reconciliador?

Al parecer el único candidato que parece estar dando la cara por los mexicanos ante las trumperias, es Andrés Manuel López Obrador (AMLO): “no seremos piñata de ningún país extranjero” aclaró en uno de sus primeros mítines de campaña en el norte de México

En el evento llevado a cabo en Coahuila el día de ayer por parte del candidato presidencial AMLO, pronunció que impulsaría una reconciliación con los magnates de la minería de carácter nacional sobre la extranjera.

Interesante, el trasfondo existente con la candidatura (regalada) al Senado de la República al exiliado Napoleón Gómez Urrutia.

El impacto real por donde irá: ¿será social, ambiental o laboral?

Sin más que decir por hoy.

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