Por Jesús Antonio Dyke García

Cuando se decide denominar a alguien por empresario, se sobrentiende que el individuo realiza actividades de constante creación o innovación de procesos de los distintos sectores de la economía.

Las fortunas de los dueños de las concesiones mineras otorgadas por parte del gobierno mexicano a Germán Larrea y Alberto Bailléres, los han colocado dentro del escalafón de los dos hombres más ricos de México, concentrando el equivalente al 2 % del PIB mexicano.

Es interesante observar ante la posible victoria del candidato de Morena, AMLO, exista un miedo de estos hombres que han amasado grandes fortunas.

Son posturas infantiles por parte de estos hombres de negocios, como se reiteró en los distintos medios de comunicación a nivel nacional.

Una de las primeras premisas de porque este miedo se podría fundamentar – y así lo han manifestado -, de que exista un hipotético y fantasioso escenario en donde AMLO decidiera nacionalizar y estatizar toda la industria minera y demás, al estilo de Venezuela, pero, es bien sabido que AMLO no opera de esa manera.

Es un individuo de un corte más conservador.

Existe otra premisa, que parece ser la que más asusta a los individuos más ricos del país, al contar estos con una edad avanzada, tienen miedo de perder su fortuna y no saber ganarse la vida de otra forma que no sea producto de su trafico de influencias, es decir, tiene miedo a quedar sin ingresos en sus últimos años de vida.

La historia de estos individuos se encuentra demasiado documentada, las fortunas que han ido concentrando, mediante la asignación por parte del Estado de suculentos contratos, les han permitido aumentar sus fortunas a nivel insospechados. Así que por allí va la cuestión.

 

México y Estados Unidos

Los estadounidenses tienen las de ganar en estas negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. México solo se han limitado a darle una prioridad injustificada a un acuerdo obsoleto, el país no cuenta con voz ni voto en este tratado.

Además, que no tiene la presencia de sectores que puedan equilibrar la balanza en estas negociaciones. El campo y la industria nacional se encuentran abandonados desde hace más de 30 años.

Es indiscutible, que el escenario político y electoral cambio en tan solo unas cuantas horas. Con el pronunciamiento por parte de Trump de imponer aranceles al aluminio y al acero, los focos de atención se orientaron a esta parte de la vida económica del país.

La bolita se lanzó al escenario donde los tecnócratas “no priistas” son los fuertes; Luis Videgaray, Agustín Carstens, José Antonio Meade, Aurelio Nuño, Idelfonso Guajardo, etc., ellos ahora pueden presumir que tienen la solución a estos problemas.

La prensa nacional volcará sus ojos a ver los posicionamientos de estos individuos, ya que, según ellos, el libre comercio se debe de proteger para el beneficio de las familias de México.

Interesante el nuevo giró que se está presentando a tan solo un mes de las elecciones presidenciales.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here