Al hacer un balance preliminar sobre los daños provocados por los sismos del 7 y 19 de septiembre, el presidente Enrique Peña Nieto informó que en infraestructura escolar hubo pérdidas por 13 mil 600 millones de pesos; en destrucción de vivienda, sólo en Chiapas y Oaxaca, 6 mil 500 millones; proyecciones en este rubro para Morelos, estado de México, Puebla y Ciudad de México, 10 mil millones, y en patrimonio cultural, en todas las entidades, 8 mil millones. En suma, la destrucción total asciende a más de 38 mil millones de pesos.

Durante la reunión que encabezó ante gobernadores, su gabinete y dirigentes empresariales, el Presidente anticipó que ‘‘seguramente en el debate que se haga sobre el Presupuesto del próximo año se den reacomodos a la asignación de gasto, a la reasignación de esos recursos que en el proyecto fueron presentados de una forma y estén reasignados a rubros y asignaturas que demandan mayores cantidades para la reconstrucción’’, pues lo disponible en el Fondo de Desastres (Fonden) ‘‘no es infinito’’.

Destacó como una de las primeras partidas ya asignadas los 2 mil millones de pesos que el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores otorgará en créditos preferenciales para reconstrucción de vivienda. Y en este contexto confió en que en breve tiempo, ‘‘en sólo unos meses, nuevamente todo esté de pie, las partes afectadas estén reconstruidas. Si bien todavía estamos a meses de que se inicie el próximo año, yo espero que el Año Nuevo nos permita tener un México nuevo, ya reconstruido y en condiciones de normalidad’’.

Durante la reunión denominada Avances para la reconstrucción de los estados afectados por los sismos, en la residencia oficial de Los Pinos, Peña Nieto dijo: ‘‘Hemos estado de la mano del sector privado, de la mano de la propia sociedad, que se volcó de manera voluntaria en un gesto de gran solidaridad para apoyar a los más necesitados para aliviar el momento de dolor de muchas familias’’.

Llamó a los empresarios a instalar una mesa de coordinación para que la aportación de sus recursos, concentrados en el Fideicomiso Fuerza México, y los captados de la sociedad civil, se canalicen sin duplicar esfuerzos y partidas.

‘‘No estamos pensando que el gobierno federal administre el recurso que el sector privado ha podido juntar y seguirá recolectando, pero sí el gobierno quiere orientar hacia dónde llevar esos recursos; que sea donde más se requieran y evitemos esfuerzos duplicados. El gobierno tiene identificado en dónde tiene capacidad propia, porque hay seguros sobre varios de los inmuebles afectados, particularmente en recintos que son patrimonio cultural y en escuelas.

El mandatario mencionó que el esquema que se ha diseñado para la reconstrucción de viviendas en Oaxaca y Chiapas, mediante dos monederos electrónicos para familias damnificadas que se encuentren dentro de los censos levantados, se extenderá a Morelos, Puebla y estado de México.

Se trata de un apoyo a la autorreconstrucción que implicará la participación de los afectados con la asesoría de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. Uno de los monederos tendrá dinero para que puedan disponer de estos recursos, y el otro será para la adquisición de materiales de construcción. En este contexto convocó a las empresas que producen estos materiales a otorgar precios preferenciales o por debajo del mercado.

Sin embargo, en el caso de la capital del país implicará otros esquemas financieros: ‘‘Por la condición del mercado inmobiliario, es decir, el costo de la vivienda en esta ciudad, habrá que idear un mecanismo distinto que no signifique modificar el respaldo o el nivel de apoyo que estemos dando al resto de las entidades’’.

Los recursos que se alleguen en esta ciudad vía el Fonden serán exactamente los mismos que se otorgarán en Chiapas y Oaxaca.

‘‘Con esto se potenciará la capacidad de ese recurso, pues la ciudad podría quedar por debajo del nivel para resarcir los daños. Por ello se habrá de potenciar por medio de los recursos que la propia Ciudad de México tiene previsto inyectar a este mecanismo.’’

Peña Nieto señaló que lo anterior implicaría ir más allá de las reglas del Fonden –se reajustarían a partir de la emergencia– para fortalecerlo con recursos de los estados, y mediante la emisión de un bono se permitiría a los gobiernos estatales tener acceso a mayor cantidad para canalizarlo a los monederos electrónicos y dirigirlo a las familias damnificadas.

Tomado de La Jornada

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