PT y Partido Verde saltaron al abismo
Pedro Mellado Rodríguez
La mayoría de los políticos, incluyendo a militantes de Morena, y por supuesto a una amplia gama de organizaciones opositoras, no tienen claro que el respaldo popular a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de más del 70 por ciento en promedio, es el que sostiene el proyecto de la Cuarta Transformación, más allá de las camarillas facciosas que en las regiones del país tienen secuestrado al partido en el Gobierno, sometido a los intereses de grupos que cuidan rabiosamente parcelas de poder, ajenas al proyecto que consolidó en 2018 el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Ese apoyo a Sheinbaum Pardo se verá inevitablemente reflejado en un rechazo mayoritario a los partidos presuntamente aliados de Morena que traicionaron a la Presidenta y a su gobierno, al votar en la Cámara de Diputados de la Federación en contra de la Reforma Electoral que pretendía reducir el financiamiento a los organismos electorales, a los avariciosos y parasitarios partidos políticos, además de desaparecer los diputados y senadores plurinominales, convertidos en botín de las camarillas que controlan los partidos políticos.
La decisión del PT y del PVEM fue un salto al abismo.
En los comicios del domingo 6 de junio del 2027 el repudio de los seguidores de la Presidenta Sheinbaum y del proyecto de la Cuarta Transformación se verá reflejado en un rechazo al PT, al Partido Verde, y de paso, al Partido Revolucionario Institucional, cuyo dirigente, el senador Alejandro Moreno Cárdenas, alias “Alito”, lo ha convertido en un frente de batalla para denostar, interna y externamente, al Gobierno de la Cuarta Transformación.
En todos los estados hay camarilla perniciosas que se han apoderado de Morena para imponer a sus aliados o cómplices en las principales candidaturas. Igual sucede en las entrañas del Partido del Trabajo y del Partido Verde. A pesar de que la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde Luján asegura que su partido ya tiene 12 millones de afiliados, eso no tiene mayor significado cuando es evidente que el partido en el gobierno carece de una organización nacional verdaderamente articulada, profesional, funcional y eficiente.
Sin embargo, lo que lleva al triunfo a Morena es la fidelidad de los seguidores de la Cuarta Transformación, que observan al partido guinda como un instrumento electoral para respaldar a los candidatos del partido en el gobierno sólo con el propósito de brindarle a la Presidenta una mayoría absoluta para tomar decisiones en San Lázaro, o una mayoría calificada, para promover y aprobar reformas constitucionales.
La base de la Cuarta Transformación no está necesariamente en Morena, como partido, sino en la figura presidencial que representa al Gobierno de la Cuarta Transformación y es una continuación del proyecto de López Obrador, que privilegia la atención a los pobres.
Ese apoyo tiene mucho que ver con los programas sociales del gobierno, que desde la oposición son calificados como dádivas, limosnas o instrumentos de chantaje para comprar votos, sin entender que la respuesta mayoritaria de la población no se deriva del dinero que recibe, sino de la certeza de que, luego de muchas décadas de saqueo de los bienes y los dineros del gobierno, por fin hay una administración que decidió ser leal a los pobres y apoyarlos, a millones de ellos, para que puedan atender necesidades muy básicas que los alejen de la pobreza extrema.
Habría que recordar que el lunes 5 de enero del 2026, en la conferencia mañanera de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la Secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, informó que el Gobierno Federal cerró 2025 con un padrón casi de 18.5 millones de beneficiarios y derechohabientes de los programas que coordina la institución a su cargo. Calculó que para finales del 2026 llegarían a 20.3 millones de derechohabientes de las pensiones y Programas de Bienestar.
Mientras tanto, Pamela López Ruiz, directora del Programa la Escuela es Nuestra, estimó que para 2026 se atenderán 78 mil 923 planteles escolares para mejorar los espacios educativos con la participación directa de padres y profesores, con beneficios para aproximadamente 9.5 millones de estudiantes de primaria, secundaria y preparatoria.
Al describir el programa nacional de Becas para el Bienestar, el responsable de esos estímulos, Julio César León Trujillo, señaló que con la Beca “Rita Cetina”, para estudiantes de nivel básico, se atiende a 8.8 millones de niños; con la beca “Benito Juárez”, para educación media superior, son 4.9 millones los muchachos apoyados, en tanto que en el programa Jóvenes Escribiendo el Futuro están inscritos 409 mil 226 becarios.
En total, al cierre del 2025 sumaban ya 13.3 millones de beneficiarios en el programa Becas para el Bienestar. Pero se calcula que durante 2026 se atenderá a 22.8 millones de estudiantes becados.
Marath Baruch Bolaños López, Secretario Del Trabajo y Previsión Social, habló del programa Jóvenes Construyendo el Futuro que atiende a personas de entre 18 y 29 años de edad que no estudian, no cuentan con un empleo, y participan en programas de capacitación con un apoyo económico mensual de nueve mil 582 pesos y que durante 2026 llegará a 500 mil beneficiarios.
En esa conferencia mañanera del lunes 5 de enero del 2026 la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo resumió que este año habrá un presupuesto histórico de un billón de pesos para los Programas para el Bienestar que beneficiarán a 42.9 millones de derechohabientes. Este año se incorporarán 10 millones de personas más que recibirán apoyo del gobierno.
El promedio de participación ciudadana en los comicios intermedios entre 1991 y 2021, procesos electorales en los cuales sólo se votó por diputados federales, es del 52 por ciento. Podemos anticipar que en las elecciones del 6 de junio del 2027 habrá por lo menos 100 millones de ciudadanos inscritos en la Lista Nominal de Electores.
Esto significa que podrían acudir a las urnas 52 millones de ciudadanos. Muy conservadoramente, calcule usted que acudan a la urnas la mitad de los 42 millones de personas que reciben algún apoyo del gobierno, en forma personal o a través de algún familiar, y estaríamos hablando de por lo menos 21 millones de sufragios que representarían el 40 por ciento de los votos en apoyo del Gobierno de la Cuarta Transformación y de su partido. Suficientes para ganar la mayoría de las diputaciones en la próxima Cámara de Diputados 2027-2030.
Quedarían fuera de la repartición de curules o recibirían sólo algunas migajas, el Partido del Trabajo, el Partido Verde Ecologista de México y el Partido Revolucionario Institucional. Nadie, en su sano juicio, vota contra sus más elementales intereses y necesidades. Y habrá 42 millones de personas que tendrán alguna buena razón para votar por el proyecto de Claudia Sheinbaum, de la Cuarta Transformación y, como instrumento para llegar al poder, por el partido Morena.
(SinEmbargo)