El Paso a Desnivel… y los riesgos para Morena
Por: Roberto Dyke Rivera
En cuando a la modernización de la capital del estado de Sonora, el alcalde Antonio Astiazarán dio un paso adelante… y en imagen política, también.
Y es que, los 74 mil vehículos que transitan diariamente por el área del paso a desnivel Colosio-Solidaridad, seguramente lo elogiarán. Claro, estoy pensando que la obra tiene máxima garantía e infraestructura óptima.
Con este supuesto, y considerando que la información técnica se brinda en nota aparte, subrayo el impacto político que genera esta acción del único militante de oposición con aspiraciones electorales.
Lo dije bien, pero aún tengo reservas: ¿Aspiraciones electorales?
El paso a desnivel… y el paso político adelante ratifican su liderazgo en el municipio… en un entorno de acciones que quisieran abrumar: La marcha del programa de bacheo en un millón de metros cuadrados, es decir, el “más grande de la historia” de la ciudad…
… como él mismo lo ha mencionado.
La obra del paso a desnivel fue concretado en menos del tiempo programado… mientras que para el programa de bacheo (una queja recurrente en la ciudad) no se tiene fecha de finalización.
Sin embargo, en el caso del bacheo, que antes implicará la reparación de posibles fugas de agua en el área de trabajo… sin duda generará buen estado de ánimo en las familias en la medida que vaya avanzando.
¡Otra vez, el funcionario mejorará en la percepción de su imagen!
LOS RIESGOS PARA MORENA
No, ya no puede intentar la reelección. Fue – y legalmente así es – por una ocasión… si acaso hubiera una ventana (¿En serio el hubiera no existe?) sin duda tendría grandes ventajas. Pero no será así.
Juega al misterio. Antonio, en materia de obras, las anuncia con tiempo… pero, en su andar político, es discreto hasta la pared de enfrente.
Una cosa es cierta: Si acaso logra hacer una alianza con el PAN y genera la suma de otros partidos, no solamente será un rival de Morena muy interesante como candidato a gobernador… sino que, forzará a los guindas a lanzar, por Hermosillo, a un candidato(a) auténticamente morenista.
Lo pongo en términos prácticos: El candidato(a) de Morena a la gubernatura, es decir, Javier Lamarque o Lorenia Valles, necesitarán garantizar los votos de la militancia morenista con la que cuenta el Movimiento en la capital del estado.
¡No podrán alentar a alguien con perfil “fifí” que sería PAN comido frente un Alejandro López Caballero, una Flor Ayala (por el prianismo) o el que decidan en alianza con “El Toño”!
Es decir, el candidato o la candidata a la gubernatura de Morena, ocupará garantizar la sumatoria de los votos del morenismo en la capital.
La verdad sea dicha, veo – al margen de su chamba en Banobras – fuerte a Wendy Briceño Zuloaga… por su permanente (así, permanente) trabajo en las colonias, ejidos… y lo que se acumule… es decir, en la base de Morena.
Tampoco puedo decir que con Wendy estaría aseguradísimo el triunfo guinda en Hermosillo… ¡No, tendrán que hacer una enorme chamba, disputar el voto como creo que nunca lo han hecho!
No es la única, si me apuran, Jorge Taddei tiene identidad popular… su anterior chamba en los programas sociales, si acaso la aprovechó bien posiblemente tenga todavía la puerta abierta en las familias hermosillenses comprometidas con la causa de la 4T.
Pero bueno, suponiendo que ahora se dedique más a otras grillas de oficina y universitarias, tiene buena imagen… y mejor discurso, ni dudarlo.
Nos falta aún el diputado federal, Jacobo Mendoza… quien, si nos atenemos a sus redes sociales (que a veces, no todas las “caritas” que aparecen son reales), exhibe una cantidad importante de seguidores.
Son “cartas” de Morena, pues, que pueden pelear fuerte en Hermosillo… un candidato(a) con la unidad de los tres, crearían un trabuco harto atractivo… y si en la mesa de comprometidos suman a Omar del Valle, Froylán Gámez y los que siguen “sonando”… pues…
… me parece que ya hablaríamos de otra cosa… el asunto es la unidad.
Exacto, así como lo dije con Antonio Astiazarán… en ambos casos, la unidad hará la diferencia.
Y lo mismo vale a la inversa… ¡Ojo, pues!.. el pleito se pone sabroso.
¡Y todo empezó por el paso a desnivel, Uf!
Hasta pronto