
Morenistas juegan contras a la presidenta
Por Víctor Fonseca
El mensaje de la Presidenta Claudia Sheimbaun Pardo para los morenistas y aliados está demasiado claro como para que alguien diga que no lo entiende: “Ya no hay reelección ni nepotismo, y aquel que lo haga en el 2027 se va a ver muy mal”, advirtió en la conferencia de prensa de esta mañana.
Como sabemos, la Presidenta (con mayúscula, por supuesto) presentó la propuesta al poder legislativo para que la reforma aplicara a partir de 2027, pero en el Senado optaron por extenderlo hasta tres años después. Inclusive la gente de su partido votó por que así fuera, lógicamente porque también ya conocieron “las mieles del poder”. No quieren soltar la teta.
Sin embargo la advertencia está muy clara: todos aquellos morenistas (de la oposición obviamente no se espera que lo respeten) que pretendan reelegirse, imponer a familiares y/o amigos cercanos en candidaturas o buscar la forma de perpetuarse en el poder, podrán hacerlo en el proceso del 27, pero de entrada sabrán que van a perder la confianza de quien en estos momentos es la mandataria nacional. Allá aquellos que quieran pasar por encima de su voluntad.
“Para el 2027 esperemos que al menos el partido político del que yo provengo no ponga a ningún familiar. Espero que se respete; lo que importa es que a partir del 2030 ya es constitucional, que no debe haber familiares para un cargo inmediato”, dijo en su comparecencia de esta mañana ante los medios.
Y todavía lo remarcó: “si algún partido decide postular familiares, no creo que les vaya muy bien, porque la población ya no quiere más nepotismo.”
Ante esto, los tres años que vienen son cruciales para Morena. O regresan a su compromiso de hacer un gobierno distinto al que cuestionaron por décadas, o al más puro estilo prianista, reviven el viejo adagio de “El año de Hidalgo… chsm el que no robe algo”.