Un hombre murió este sábado en Minneapolis tras ser disparado por agentes federales estadounidenses, en medio de un amplio despliegue de agentes de inmigración y la Patrulla Fronteriza en la ciudad. Las autoridades confirmaron que el tiroteo ocurrió en el sur de Minneapolis alrededor de la mañana del sábado durante una operación en curso, lo que provocó protestas y confrontaciones con residentes.
El hombre, de 37 años y residente de Minneapolis, fue abatido por agentes de la Patrulla Fronteriza del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Fotografías e imágenes en video muestran que los agentes forcejearon con el hombre antes de que se produjeran varios disparos.
Por su parte las autoridades federales afirmaron que el individuo se acercó a los agentes con un arma de fuego y se resistió a ser desarmado, alegando actuar en defensa propia.
Funcionarios locales, incluidos el jefe de policía y el gobernador del estado, han cuestionado la narrativa oficial y han pedido una investigación independiente.
Este no es un hecho aislado, sino parte de una serie de incidentes que han marcado un incremento de la presencia federal y enfrentamientos con civiles en Minneapolis