Especulaciones y lucubraciones en el caso Rocha Moya // Descalificar, el fin último
Miguel Ángel Velázquez (Ciudad Perdida)
25 de agosto de 2026 00:12
EN EL TAN socorrido y competido “deporte” de la especulación, donde cada quien opina lo que le da la gana, con y sin razón, pero al que todos tenemos derecho, hoy se dice que fue Andrés Manuel López Obrador quien ordenó a Rubén Rocha Moya que retomara el mando del gobierno de Sinaloa, y aunque es mera especulación, se habla de ello como si fuera verdad, pero y qué tal si fuera de otro modo y hubieran sido los gringos los que armaron la patraña. Total, se trata de especular, ¿no?
VAMOS A VER: ¿qué beneficio le traería a Rocha el regreso al gobierno? Tanto él, como cualquiera que más o menos conozca a la Presidenta Sheinbaum, tendrá muy claro que volver al gobierno sin su acuerdo sería un suicidio político y que el resultado de una acción así tendría consecuencias nefastas para la Presidenta y para la 4T en su conjunto.
¿ENTONCES, POR QUÉ regresar? La motivación, así, visto el asunto desde la especulación, no parece ser el retorno al ejercicio de un poder perdido, por el contrario, el regreso lo expone no sólo a la venganza de algún cártel al que no le conviene que el tipo esté con las manos en el timón del barco, sino también a la furia gringa que no pretende respetar fronteras ni leyes en el cumplimiento de sus caprichos expansionistas.
PARA LA GENTE de Trump venir por Rocha es una opción que no desaparece, así que echarse la bronca de sacarlo del país con alguno de sus comandos ilegales sigue vigente. Eso, por más loco que esté, lo sabe Rocha Moya y no es posible que no lo tome en cuenta. De esa forma y así, sólo en el análisis, sin profundizar, no hay algún dato que nos permita decir que Rocha recibió una orden de AMLO para regresar y que eso les convendría a ambos.
LA VISIÓN CONTRARIA, sacada también de la especulación, dice que Rocha hizo un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos para, en total sigilo, volver a la silla del poder. Con ese supuesto acuerdo, que tendría como resultado mermar el poder de la Presidencia de México, las agencias de Trump lo dejarían en paz e incluso le permitirían, bajo algún pacto –como los que ellos acostumbran–, dejarlo gobernar, ahora como una pieza de la DEA, por ejemplo.
PERO AHORA, FUERA ya de cualquier especulación, el asunto es que se ha querido descalificar a la Presidenta con la idea de que defiende a truhanes, lo que no tiene ningún sentido y sólo se niegan a entenderlo los que quieren entenderlo.
PARA EMPEZAR OLVIDÉMONOS de Rocha Moya y concentremos la atención en la jugarreta de Estados Unidos que exige que México entregue a uno de sus ciudadanos porque a ellos les parece que ha faltado a la ley y ha perjudicado a su país. No hay pruebas de por medio.
¿QUÉ PRETENDEN LOS que con la crítica establecen que México debe someterse a las exigencias e imposiciones gringas? Sí, está bien, pretenden que el gobierno pase a manos de la DEA o de cualquier otra dependencia de EU, y para ello buscan confundir a la gente con el argumento falso de que el acusado es la soberanía. ¡Qué poca!
POR ESO, MÁS vale hacer que las cosas queden claras: Rocha Moya no es la soberanía, esa que se pone en peligro cuando un poder extranjero busca usurpar el derecho de otro a ejercer la justicia en su país. Es tanto como decir: en México manda Trump, pero eso, por más que ellos quieran, no será posible, cuando menos ahora.
¿DE VERDAD SERÁ tan difícil entender que el derecho a decidir según nuestra idiosincrasia es nuestro derecho? No, señores, no se trata de personas, se trata del país, de México, aunque para ustedes no quiera decir nada. Es todo.
De pasadita
CON LAS ACCIONES en contra del despojo se avanzó mucho en la Ciudad de México para alcanzar buenos niveles de tranquilidad entre los habitantes, pero resulta que el delito que más preocupa, hoy por hoy, es el de la extorsión.
AGUAS CON ESO, cada vez es más peligroso.
cd_perdida@jornada.com.mx