Los primeros movimientos rumbo al 2027
Por Mario Vázquez (Columna: De tiempos y formas)
Hermosillo, Sonora
A tan solo unos días de que inicie formalmente el año electoral, el panorama político sonorense empieza a mostrar sus primeras señales con nuevos nombramientos, toma de protesta a comités municipales, como preparación del 2027.
No solo por lo que estará en juego, sino por la forma en que se disputará esta elección.
Desde el punto de vista que se le vea, será muy especial, y la mayor razón de peso, es la nueva composición de fuerzas electorales.
Ya no se trata de partidos que competirán solos, cada uno por su lado. Ahora todo gira en torno a los bloques, a las alianzas, a las coaliciones que se están armando o que se están negociando. La victoria no dependerá únicamente de la fuerza de una organización política, sino de la capacidad de sumar, de tejer acuerdos, de unir voluntades que antes iban por caminos separados.
Quienes no entienda esto, están perdidos.
El día de ayer sábado, el PRD- Maciso dió un paso adelante con la toma de protesta de varios de sus comités municipales. No es un acto protocolario nada más, es la señal de que el bloque opositor tradicional se está organizando desde la base, desde los municipios, desde donde nace el voto.
Con esta medida le permitirá al PRD- Maciso, consolidar su plataforma electoral y estar listo y preparado para sumarse al bloque opositor.
Su mensaje es claro, saben que solos no basta, y por eso se fortalece desde ahora.
Por el lado del oficialismo, el calendario lo marca el quinto informe de gobierno del gobernador. Morena esperará ese momento para dar el siguiente paso en su proceso interno. Sin embargo, eso no significa que estén tranquilos, la pelea interna por la coordinación estatal, las divisiones entre grupos y las tensiones nacionales entre la Presidente y el expresidente, irradia aquí en Sonora.
Cuando arranquen sus procesos, veremos si llegan unidos o si las grietas se hacen más grandes. Esa será, sin duda, su mayor debilidad o su mayor fortaleza, según lo que decidan sus líderes.
Mientras tanto, el PRI avanza con paso firme, reforzando sus seccionales en todo el estado. No buscan reflectores por ahora, buscan regenerar su estructura que tanta gloria les dió, ellos saben que el voto se construye en el territorio, casa por casa, sección por sección.
Quienes creían que el priismo ya no era fuerza, se equivocan, están trabajando reconstruyendo su base, esperando el momento justo para mostrar su fuerza. Y en un escenario de coaliciones, su peso podría ser el factor decisivo que dé la victoria al bloque opositor.
Y luego está Movimiento Ciudadano, que hoy por hoy es el capítulo más misterioso de toda esta historia. Sigue sin definirse si enviará a Luis Donaldo Colosio Riojas como su carta fuerte a la gubernatura, y si su llegada sería bien recibida o si, por el contrario, traería más divisiones que unidad.
A eso se suma la incertidumbre sobre los llamados “padrecistas” si serán aceptados dentro del partido o si su incorporación generará rechazo y fracturas internas.
Lo que estamos viendo en estas semanas previas al inicio formal del proceso no es nada comparado con lo que se avecina. La configuración de bloques cambiará por completo la forma de hacer campaña y de ganar.
Las coaliciones obligan a negociar, a ceder, a unir proyectos distintos bajo una misma bandera. Quienes no logren entenderlo, quienes sigan pensando solo en su grupo o en su interés personal, quedarán fuera de la jugada. La lección de estos primeros movimientos es clara, nadie confía en ganar solo.
Todos buscan aliados, todos buscan fuerza, todos saben que 2027 no será una elección cualquiera. Los próximos meses dirán mucho, pero lo que ya se ve es que el escenario está listo. Las piezas se están acomodando. Y cuando arranque de verdad, ya no habrá tiempo para corregir errores.
Hay nombres que no se puede pasar por alto, dos de ellos siempre han estado en el centro de las decisiones políticas de Sonora y que hoy, más que nunca, serán determinantes; se trata de los exgobernadores Manlio Fabio Beltrones Rivera y Eduardo Bours personajes con formas diferentes de hacer política.
La gran interrogante que todos nos hacemos ¿desde qué trinchera de la oposición operará Manlio?, expulsado del grupo parlamentario del PRI, hoy como Senador independiente, Beltrones no ha dejado de ser el gran arquitecto de la política sonorense.
Su capacidad de convocar, de tejer acuerdos, de legitimar perfiles y de mover estructuras sigue intacta. Ha enviado señales en todas direcciones, ha elogiado a Antonio Astiazarán desde el PAN, ha dicho públicamente que “jamás estaría en contra de Colosio Riojas”, y mantiene redes y contactos que cruzan a todos los partidos de la oposición.
¿Formará su trinchera desde el PRI, buscando reconstruir su influencia en el partido que lo vio nacer?, ¡solo el lo sabe!.
Por otro lado tenemos el regreso al PRI del exgobernador Eduardo Bours, que busca Incidir en la construcción de la alianza opositora.
Bours no busca un cargo para sí, busca recuperar el control político del PRI en Sonora para convertirlo en pieza clave de la coalición opositora y decidir desde ahí el rumbo de la elección de 2027. El problema es que dos egos como el de Beltrones y el de Bours, son irreconciliables, no se toleran entre ellos.
Hasta pronto!!!