El precio del petróleo sube con fuerza tras el ataque a Irán
El barril de Brent avanza un 6,5% y supera los 76 dólares, mientras que el WTI suma un 6,1%. Los analistas ven el barril en torno a los 90 dólares
La ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que comenzó el fin de semana, ha puesto el foco sobre el estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que circula el 20% del petróleo mundial. Si bien el paso sigue abierto, la Guardia Revolucionaria de Irán ha advertido de que el tránsito marítimo por la zona ya no es seguro y los petroleros han comenzado a evitarlo. Ante el previsible aumento de los costes y el riesgo de desabastecimiento, los precios del petróleo han llegado a subir cerca de un 13% durante la madrugada europea, aunque luego las alzas se han moderado a cerca de un 6% este lunes. Cunde el temor de que la guerra entre Estados Unidos e Irán se descontrole y provoque una importante interrupción del suministro de crudo.
El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, avanza un 6,4%, hasta los 77,5 dólares por barril. El WTI, la referencial estadounidense, suma un 6% y supera los 71 dólares por barril. En lo que va de año, el crudo acumula un alza superior a un 25%.
A través del Estrecho de Ormuz, vía controlada por Irán, fluye alrededor de una quinta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y el 20% de su gas natural licuado. Una media de 14,5 millones de barriles de petróleo viajan a través del estrecho. De ellos, el 90% se dirige a Asia, mientras que el 4% va a Europa, el 4% a América y el 2% restante a África, según datos de Reuters.
Si bien esta vía fluvial aún no ha sido bloqueada, Irán ha informado de ataques contra tres petroleros propiedad de Estados Unidos y Reino Unido que estaban en el golfo Pérsico y en el estrecho de Ormuz. Por su parte, el Departamento de Transporte de EE UU emitió una recomendación para que los buques comerciales eviten navegar por el estrecho, el golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Arábigo. El tráfico de petroleros “parece estar significativamente interrumpido, ya que muchos transportistas, productores de petróleo y aseguradoras han adoptado una actitud cautelosa de espera”, declararon en una nota analistas de Goldman Sachs. “Hasta donde sabemos, no hay daños confirmados en la producción de petróleo ni en la infraestructura de exportación”.
“El cambio más inmediato y tangible que afecta a los mercados petroleros es la interrupción efectiva del tráfico a través del Estrecho de Ormuz, lo que impide que 15 millones de barriles por día (bpd) de crudo lleguen a los mercados”, señala a Reuters Jorge León, jefe de análisis geopolítico de Rystad Energy. “A menos que surjan señales de una distensión, prevemos un aumento significativo en los precios del petróleo”. Este analista estima un rango para los precios de entre 85 y 90 dólares por barril. Morgan Stanley por su lado ha elevado su pronóstico para el Brent del segundo trimestre a 80 dólares por barril desde 62,50 dólares.
La OPEP+ acordó el domingo un modesto aumento de la producción de petróleo de 206.000 barriles diarios para abril, pero gran parte de ese producto aún debe salir de Oriente Medio en buques cisterna. Irán bombea alrededor de 3,3 millones de barriles al día, o el 3% de la producción mundial, pero el país ejerce una gran influencia sobre el suministro de energía debido a su ubicación estratégica junto al estrecho. El petróleo del Golfo Pérsico debe pasar por la vía fluvial para llegar a mercados importantes como China, India y Japón.
“En nuestra opinión, el equivalente histórico más cercano es el embargo petrolero de Oriente Medio de la década de 1970, que aumentó los precios del petróleo en un 300%, hasta alrededor de 12 dólares por barril en 1974”, declaró Alan Gelder, vicepresidente sénior de mercados petroleros de Wood Mackenzie. “Eso equivale a 90 dólares por barril en 2026. Superar esta cifra en el mercado actual, preocupado por pérdidas significativas de suministro, parece muy factible”.
Los expertos señalan como el primer riesgo para los mercados la incertidumbre sobre el futuro de Irán, cuarto mayor productor de petróleo, dadas las complejidades del sistema de gobierno de la República Islámica, la naturaleza ideológica de su base de apoyo y el poder de su Guardia Revolucionaria. Esto complica las perspectivas para los precios del crudo, que ya llevan semanas al alza, con importantes implicaciones para la inflación mundial.
“Los riesgos en Oriente Medio han aumentado. Los mercados reajustarán sus precios, pasando de un shock geopolítico a un shock por riesgo de un conflicto prolongado, a menos que Irán manifieste su voluntad de negociar”, declaró a Reuters Rong Ren Goh, gestor de cartera del equipo de renta fija de Eastspring Investments en Singapur.
Los mercados han asumido que las consecuencias del ataque serán limitadas, como ocurrió durante la Guerra de los 12 Días de junio pasado entre Israel e Irán. Los analistas no contemplan, de momento, un cambio de régimen iraní como sucedió en 1979.
“Consideramos que el ritmo de la recuperación del tráfico a través de Ormuz y el alcance de las represalias iraníes serán clave para el precio del petróleo en los próximos días”, señalan los analistas de UBS en una nota del domingo.
El conflicto no parece que vaya a resolverse de manera rápida. Donald Trump ha asegurado que Estados Unidos seguirá atacando Irán “hasta que se alcancen todos los objetivos” y vaticinó que el conflicto podría durar hasta cuatro semanas.
“Prevemos que el petróleo Brent se cotizará en el rango de 80 a 90 dólares por barril, según nuestro escenario base, al menos durante la próxima semana”, señala Citigroup en una nota a sus clientes que recoge Bloomberg. “Nuestra perspectiva base es que el liderazgo iraní cambie, o que el régimen cambie lo suficiente como para detener la guerra en una o dos semanas, o que Estados Unidos decida desescalar el conflicto tras haber visto un cambio de liderazgo y un retroceso en el programa de misiles y nuclear de Irán”, añadieron.
Solo si el tráfico de petroleros se reanuda rápidamente, o si hay una desescalada o conversaciones diplomáticas a puerta cerrada, entonces veremos reducir la presión, dijo Haris Khurshid, director de inversiones de Karobaar Capital en Chicago. “De lo contrario, probablemente consolidaremos en niveles elevados”.