14 May, 2026
¿Qué hacer contra la corrupción en México?
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¿Qué hacer contra la corrupción en México?

May 13, 2026
  • Especialistas advierten que mientras el servicio público siga premiando perfiles sin vocación, cualquier estrategia anticorrupción tendrá límites estructurales.

Muna D. Buchahin y Obed Rosas

Ciudad de México, 13 de mayo (SinEmbargo).- “Quienes anhelan el poder y no tienen un perfil ético deseable, pues la ética es un obstáculo”, advirtió el doctor Óscar Diego Bautista, experto internacional en ética pública, al señalar que gran parte del problema de la corrupción en México radica en que quienes llegan al servicio público carecen de valores, sentido de justicia y compromiso con la ciudadanía.

Durante una conversación con la experta en anticorrupción, Muna Dora Buchahín y el periodista Obed Rosas en el programa Poderosos, que se transmite todos los miércoles a través del canal de YouTube de SinEmbargo Al Aire, el investigador sostuvo que la corrupción no es un fenómeno nuevo ni exclusivo de México, sino un problema histórico de la humanidad que ya preocupaba desde la Grecia clásica.

Sin embargo, afirmó que en el país existe una grave ausencia de formación ética dentro del aparato gubernamental.

“El problema de la corrupción es un problema problema de la humanidad. Viene desde las antiguas civilizaciones, ya en la Grecia clásica se preocupaban por el tema de la corrupción. Ahora, si nosotros nos trasladamos al presente, podíamos preguntarnos, ¿qué valores son los que guían la conducta de los servidores públicos? ¿Dónde se encuentran esos valores? Y algo muy importante, ¿quién forja en valores a nuestros servidores públicos? En el caso de México, a nivel nacional, tenemos alrededor de 5 millones de servidores públicos y yo que sepa no hay quién les transmite valores”.

El académico recordó que desde hace más de dos mil años, Aristóteles planteaba que cualquier persona que aspirara a un cargo público debía cumplir al menos tres condiciones: lealtad a la ciudadanía y a la Constitución, capacidad para desempeñar el cargo y un mínimo de virtud y sentido de justicia.

A juicio de Bautista, muchos funcionarios actuales no cumplen con ninguno de esos principios. “No tienen capacidad para el cargo, no son leales a la Constitución, no son leales a la ciudadanía y carecen de un mínimo sentido de virtud y justicia”, afirmó.

El experto explicó que su interés por estudiar la ética pública surgió mientras trabajaba en distintas dependencias de la administración pública federal, donde observó prácticas corruptas de manera cotidiana. Frente a ello, cuestionó cómo era posible normalizar conductas que contradecían la vocación de servicio.

“El servicio público desafortunadamente en México se ha malinterpretado”, dijo. Incluso criticó que personas sin preparación ética ni compromiso social lleguen a ocupar puestos de gobierno. “Tenemos toreros, futbolistas, boxeadores, actores, delincuencia organizada, narcos en los cargos públicos”, expresó.

En la conversación, la especialista Muna Dora Buchahín planteó que, a diferencia de otros países, en México muchas personas buscan llegar al gobierno no para servir, sino para beneficiarse del poder. También cuestionó que la ética sea utilizada únicamente como discurso o fachada mientras continúan prácticas opacas y desvíos de recursos.

“Para mí la diferencia con estas prácticas internacionales es que las personas que sí acceden o quieren acceder al gobierno tienen una pasión por gobernar, por servir, no por servirse”.

Bautista coincidió con ese diagnóstico y aseguró que la ética suele ser marginada precisamente porque funciona como un filtro incómodo para quienes desean acceder al poder sin cumplir con perfiles adecuados. “La ética es el patito feo”, resumió.

Para el investigador, combatir la corrupción requiere una estrategia mucho más amplia que simplemente endurecer leyes. Señaló que la formación ética debe comenzar desde la familia, reforzarse en el sistema educativo y continuar en los partidos políticos y las instituciones públicas.

“Si llegan profesionistas sin ética, pues ¿qué van a hacer en el servicio público? Pues desviar recursos, peculado, hacerse de su patrimonio, etcétera. Los partidos políticos claro que tienen una gran responsabilidad”.

El periodista Obed Rosas destacó durante el programa que la ética pública representa la antítesis de la corrupción y podría convertirse en un eje rector para transformar el ejercicio del gobierno. Sin embargo, cuestionó cómo lograr que esos valores sean interiorizados en una clase política que parece haber normalizado la falta de principios.

Ante ello, Bautista insistió en que México enfrenta también una profunda crisis de legalidad. “Somos campeones de leyes”, ironizó, al recordar la frase del historiador romano Tácito: “A mayor número de leyes, mayor corrupción”.

El investigador concluyó que sin una transformación ética profunda en la sociedad y en las instituciones públicas, cualquier estrategia anticorrupción seguirá siendo insuficiente.

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