9 August, 2026
Desaparecidos de la guerra sucia merecen ser buscados 
Columnas 1

Desaparecidos de la guerra sucia merecen ser buscados 

Ago 9, 2026

Gloria Muñoz Ramírez (“Los de abajo”)

Alicia de los Ríos Merino, historiadora y abogada, lleva el nombre de su madre, desaparecida el 5 de enero 1978, en el contexto de la llamada guerra sucia. Ella y su familia exigen que la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) entregue los archivos históricos que demostrarían las órdenes militares que se ejercieron sobre cientos de personas en ese oscuro periodo.

Alicia de los Ríos Merino mamá, militante de la Liga 23 de Septiembre, fue desaparecida el 5 de enero 1978 por la Brigada Especial. Su familia solicita, insiste, clama por que tres magistrados actúen y ordenen a la Defensa entregar la documentación correspondiente para continuar las investigaciones y saber qué hicieron con sus seres queridos.

Alicia, digna hija de Alicia, en 2023 interpuso un amparo en el que denunció “la opacidad militar” que durante décadas caracterizó las investigaciones, la búsqueda y el litigio por la desaparición de su madre. Hoy, las familias buscadoras de los 43 normalistas de Ayotzinapa, confirman que la práctica de la obstrucción castrense ha sido la constante por lo menos en los últimos 60 años.

El Mecanismo para la Verdad y el Esclarecimiento Histórico (MEH) constató en 2021 la existencia de los archivos históricos relacionados con las violaciones de derechos humanos cometidas entre 1965 y 1990, pero hasta la fecha la Defensa continúa en desacato, pues no ha entregado la documentación que demanda el acuerdo presidencial.

Toca al décimo tribunal colegiado en materia administrativa del primer circuito analizar estos días un proyecto resolutivo, con el fin de que se “retomen los esfuerzos dignos y perseverantes de las familias y sobrevivientes de la contrainsurgencia” y garanticen que continúen las investigaciones.

La lucha por el paradero de personas desaparecidas no se detiene hasta tener certeza de lo que ocurrió y dar con su paradero.

Todas, las de antes y de ahora, merecen ser buscadas, aunque haya quienes se empeñen en marcar diferencias entre unas y otras (tema de análisis aparte: los desaparecidos luchadores sociales y quienes, de antemano y sin pruebas, son criminalizados). Por Alicia y por las más de 135 mil personas que no sabemos dónde están.

(La Jornada)

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