Retiro de visas es una táctica del Departamento de Estado en toda la región: NYT
Ciudad de México, 16 de agosto (SinEmbargo).– “En toda América Latina, la administración Trump ha desplegado tácticas agresivas para afianzar su control sobre la región. Éstas incluyen aranceles paralizantes y sanciones económicas, huelgas contra decenas de embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, injerencia en elecciones extranjeras y la captura del Presidente de un país en su propia capital. Pero una de sus herramientas más ágiles y precisas es también profundamente personal: el visado estadounidense”.
Eso dice un texto publicado hoy en The New York Times. Los autores son Emiliano Rodríguez Mega, Emma Bubola, David Bolaños y Gabriel Labrador. El reportaje, curiosamente, no habla el caso de Andrés Manuel López Beltrán, que tanto revuelo causó en el país. De hecho, ni siquiera menciona a México.
Más adelante agrega: “Según los expertos, los permisos de viaje, que en el pasado se utilizaban para prevenir amenazas a la seguridad, combatir la corrupción o defender las instituciones democráticas, se han convertido en un arma bajo el actual Departamento de Estado. El gobierno estadounidense ha revocado visados a líderes extranjeros, embajadores y otros funcionarios, jueces y periodistas, entre otros, mientras que, discretamente, ha restablecido visados para algunos aliados afines”.
El reportaje inicia contando una historia en Chile. Dice que “cuando los funcionarios chilenos firmaron la autorización para un cable submarino de 12 mil millas que conectaría el país con Hong Kong, se mostraron entusiasmados. Afirmaron que el proyecto chino impulsaría la conectividad nacional e incluso llegaría a la remota Isla de Pascua de Chile”.
Pero el ambiente cambió drásticamente ese mismo día de enero, apuntan, cuando un alto funcionario de la Embajada de Estados Unidos (EU) en Santiago se reunió con Guillermo Petersen, jefe de gabinete del Ministerio de Telecomunicaciones de Chile. “Según Petersen, el funcionario estadounidense advirtió que el proyecto podría aumentar el riesgo de ciberataques chinos y que, si Chile seguía adelante, Estados Unidos impondría una prohibición de viaje no sólo a los funcionarios involucrados, sino también a sus cónyuges e hijos”.
“La reunión en Chile duró apenas seis minutos, dijo Petersen. Pero eso bastó para convencer a su gobierno de suspender el proyecto”, precisan los periodistas. Citan a Claudio Araya, entonces Subsecretario de Telecomunicaciones de Chile: “Básicamente fue una amenaza”, les dijo.
El tema de las visas ha tomado relevancia en México porque el último en padecer la medida fue un hijo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), expresidente. Luego de que se diera a conocer, el Subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, publicó un mensaje críptico y burlón: “¿Estás disfrutando el espectáculo? Rellena tus palomitas… te encantará la siguiente parte”.
Landau acompañó su mensaje con una imagen de él sentado en un sofá con un aparente semblante en señal de desafío.
¿Para qué utiliza EU su política de visados?
El Embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, dijo en un comunicado sobre el incidente con el cable submarino de 12 mil millas que estas acciones “no fueron una sorpresa”, ya que se produjeron tras años de conversaciones sobre el tema. Según él, las sanciones de visado “no tienen como objetivo castigar, sino modificar el comportamiento”. Y añadió: “En este caso, lograron precisamente eso”.
“Washington ha utilizado su política de visados para perseguir diversos objetivos. En algunos países, Estados Unidos ha buscado reemplazar la influencia de China con la suya propia. En otros, ha recompensado a socios dóciles de derecha, incluso castigando a sus adversarios políticos. En otros lugares, ha presionado a los gobiernos para que cedan a las exigencias estadounidenses o ha penalizado a quienes cuestionan sus políticas”, dicen los periodistas de The New York Times.
“Este mes, la administración Trump revocó la visa de Maria Luiza Ribeiro Viotti, la Embajadora brasileña en Washington, en represalia por la demora de Brasil en la aprobación del candidato a Embajador propuesto por el Presidente Trump y la negativa de entrada a otros diplomáticos estadounidenses. El gobierno estadounidense ya había retirado la visa a un Magistrado del Tribunal Supremo brasileño por procesar al expresidente Jair Bolsonaro, aliado de Trump”, recuerdan.
Revocar una visa, sostienen los periodistas, “si bien a veces es una medida simbólica, también puede enviar un mensaje contundente, afirmó John Feeley, diplomático de carrera que se desempeñó como Embajador de Estados Unidos en Panamá entre 2015 y 2018. Puede socavar la autoridad política de una persona y romper sus vínculos personales o profesionales con Estados Unidos”.