Jóvenes de China y América Latina impulsan iniciativas para reducir la pobreza
La cooperación entre jóvenes de China y América Latina busca abrir nuevos caminos frente a los desafíos del desarrollo. En Chile, estudiantes de distintos países presentaron proyectos para combatir la pobreza, en una iniciativa que apuesta por la innovación y el intercambio de conocimientos.
En su tercera edición, este desafío juvenil alcanzó una participación récord de 666 estudiantes de 88 universidades e instituciones de China, Brasil, Chile y Perú. Cerca del 80% de ellos fueron equipos internacionales, lo que promovió el intercambio de conocimientos, experiencias y perspectivas entre China y América Latina.
Tras avanzar en las rondas preliminares, el proyecto Aqua Terra Nexus logró ganar este desafío, avanzando con una propuesta que contempla crear alternativas que beneficien a los pescadores artesanales a través de procesos de economía circular.
“Nuestro equipo se llama Aqua Terra Nexus y nuestro proyecto se basaba en crear energía a partir de desechos. Esto es a través de una planta que existiría en Penco, Biobío, y con eso recogeríamos los desechos de los pescadores artesanales y de la industria. Y con esto generaremos energía, calefacción y aceite de pescado que se vendería, y con eso generar mayores ingresos.
La energía y la calefacción es para que la planta funcione por sí misma y sea totalmente independiente. Entonces, nuestro enfoque principal es la economía circular, que todo lo que hacemos sea por y para los pescadores”, presentó Sara Rodríguez, estudiante de la Universidad de Chile e integrante del proyecto ganador “Aqua Terra Nexus” de Chile.
La experiencia busca que los jóvenes no solo identifiquen problemas, sino que desarrollen propuestas que puedan avanzar hacia su implementación. Para los organizadores, el desafío comienza a convertirse en una plataforma de incubación de proyectos con potencial para responder a necesidades concretas.
“Hay una nueva iniciativa para este año. Sentimos que, después de tres años de desarrollo, algunos de los proyectos de los estudiantes ya han alcanzado un nivel de madurez relativamente importante. Desde el principio, hemos querido incentivar a los estudiantes a que hagan algo realmente concreto, que se preocupen por las personas y que piensen en proyectos que puedan hacerse realidad en el futuro y ayudar a quienes realmente lo necesitan”, declaró Chen Taotao, directora de la Escuela de Economía y Gestión de la Universidad de Tsinghua.
El carácter intercultural es otro de los elementos centrales del desafío. Los equipos integraron estudiantes de diferentes países y disciplinas, permitiendo incorporar tanto conocimientos académicos como experiencias vinculadas a las realidades sociales de cada territorio.
“El valor que tiene es poder encontrar en la diversidad de cultura, de visiones, de formaciones profesionales y académicas, una manera de poder conciliar soluciones o poder encontrar soluciones para problemas que hasta la fecha nos aquejan en Latinoamérica. La pobreza es sin duda uno de ellos, pero sin duda hay otros desafíos más que la colaboración y la unión de distintas fuerzas en términos de colaboración intercontinental y multidisciplinar puede, precisamente, darnos los caminos para poder pensar, digamos, en adelante, que el futuro puede ser mejor”, expresó Rául Berrios, decano de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile.
La experiencia continuará en enero de 2027, cuando los jóvenes latinoamericanos viajen a China para seguir desarrollando sus proyectos junto a sus pares. Una experiencia que busca que estas ideas trasciendan las aulas y se conviertan en soluciones concretas.
(CGTN Noticias)