23 July, 2024
Cuatro Años del T-MEC: Evaluación
Economía

Cuatro Años del T-MEC: Evaluación

Jun 30, 2024

Hermosillo, 30 de junio del 2024. El 1º de julio se cumplen cuatro años de la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que modernizó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 1994. El T-MEC continuará vigente hasta 2036, con una revisión programada para julio de 2026, donde los países decidirán si extienden su vigencia hasta 2042 o si realizan revisiones anuales hasta su vencimiento original. Este marco regulatorio ha permitido que México y Canadá aumenten su participación como proveedores de importaciones a Estados Unidos, superando a China.

Para asegurar una revisión exitosa en 2026, es crucial resolver las controversias Estado-Estado activas bajo las reglas del T-MEC. Hasta la fecha, el mecanismo de resolución de disputas se ha activado en siete ocasiones en sectores como el lácteo, automotriz, energético, biotecnología agrícola y producción de paneles solares. De estos casos, cuatro han concluido con un Informe Final, mientras que otros tres aún están en proceso. Entre los casos activos, se encuentran las políticas energéticas de México, que han sido objeto de disputa tanto por Estados Unidos como por Canadá, y las medidas relacionadas con el maíz genéticamente modificado, en conflicto con las disposiciones del T-MEC según el gobierno de Estados Unidos.

Además de los casos de disputa, el T-MEC enfrenta retos por las propuestas de reformas constitucionales del gobierno mexicano que podrían violar sus disposiciones. Entre las 18 iniciativas presentadas, cinco podrían entrar en conflicto con el tratado:

Reforma en materia de simplificación orgánica: Propone la eliminación de organismos autónomos como la COFECE, IFT y CRE, incorporándolos al Poder Ejecutivo, lo que podría violar los capítulos del T-MEC que requieren la independencia de estos reguladores.

Reforma en industrias energéticas del Estado: Establece la preponderancia de la CFE sobre empresas privadas y elimina la CRE, potencialmente contradiciendo la “cláusula trinquete” del T-MEC que prohíbe retroceder en la apertura económica.

Prohibición de maíz genéticamente modificado: Busca declarar al país libre de maíz transgénico para siembra y consumo humano, lo que podría violar el capítulo del T-MEC sobre acceso a mercados y medidas sanitarias y fitosanitarias.

Preferencia de la disponibilidad del agua para consumo personal y uso doméstico: Propone no otorgar concesiones a particulares en zonas con baja disponibilidad de agua, contraviniendo las disposiciones del T-MEC sobre trato nacional e inversión extranjera.

Prohibición de concesiones para minería a cielo abierto: Limita la exploración y explotación de minerales en la minería a cielo abierto, lo que podría violar el capítulo de inversión del T-MEC al afectar negativamente a inversionistas extranjeros.

Con un año de cambio de Gobierno Federal en México y elecciones en Estados Unidos, la resolución de disputas pendientes y la alineación de marcos regulatorios entre los tres países del T-MEC es crucial. Las nuevas administraciones tienen la oportunidad de promover una mayor integración productiva en América del Norte, asegurando el cumplimiento de los compromisos comerciales para mantener la competitividad regional. La presentación de iniciativas de reformas que generen incertidumbre y disminuyan la certeza jurídica podría afectar negativamente esta competitividad. A medida que se acerca la revisión del T-MEC, será fundamental alinear las políticas públicas y mantener los pesos y contrapesos necesarios para garantizar la longevidad y maximizar los beneficios del acuerdo.

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