INEGI reporta nivel histórico de reducción en pobreza laboral y mejora en ingresos para adquirir la canasta básica
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó el miércoles 27 de mayo de 2026 su reporte trimestral sobre pobreza laboral, ingresos laborales y capacidad de adquisición de la canasta básica alimentaria, en el que destacó una reducción histórica de la población cuyos ingresos no alcanzan para cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
De acuerdo con el informe correspondiente al primer trimestre de 2026, la pobreza laboral alcanzó su nivel más bajo desde que existen registros comparables en 2005, reflejando una mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores mexicanos.
El INEGI explicó que el avance estuvo acompañado por un incremento anual de 7.4 por ciento en el ingreso laboral real per cápita, al pasar de 3 mil 402.79 pesos a 3 mil 653 pesos mensuales por persona.
El organismo detalló que la reducción de la pobreza laboral significa que un mayor número de familias puede adquirir la canasta alimentaria con los ingresos obtenidos por su trabajo, lo que representa un indicador clave sobre las condiciones económicas y sociales del país.
En el ámbito rural, la pobreza laboral disminuyó de 48 a 44.2 por ciento en comparación anual, mientras que en zonas urbanas bajó de 29.7 a 26.9 por ciento. Ambos indicadores se ubicaron en sus niveles más bajos desde que se tiene registro.
Respecto a los ingresos, el INEGI señaló que en las zonas urbanas el ingreso laboral promedio mensual aumentó de 3 mil 838 a 4 mil 099 pesos, mientras que en el ámbito rural pasó de mil 948 a 2 mil 093 pesos mensuales.
El reporte también destacó que en 25 de las 32 entidades federativas se registraron aumentos anuales en el ingreso laboral. Entre los estados con mayores incrementos se encuentran Estado de México, Morelos y Sonora.
El INEGI recordó que la pobreza laboral mide el porcentaje de personas cuyo ingreso laboral es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria básica, indicador que permite evaluar la relación entre salarios, inflación y costo de los alimentos.
Analistas consideran que los resultados reflejan una recuperación gradual del poder adquisitivo de los hogares mexicanos, aunque advirtieron que persisten retos relacionados con la informalidad laboral y el aumento en algunos productos de la canasta básica.