Crisis mundial y crisis por falta de conciencia
El mundo en los meses recientes ha sufrido grandes y devastadores acontecimientos, tanto para los pueblos agredidos como para el medio ambiente. El motivo es la ambición desmedida por los recursos naturales y por el poder. La falta del uso de la razón ha sido uno de los factores principales que han promovido las peores prácticas neoliberales.
Concretamente, los gobiernos de Estados Unidos de América y países aliados se han convertido en los principales enemigos de la humanidad. La carencia de ética, responsabilidad, de conciencia, empatía y razonamiento, han sido elementos principales generadores de profundo sufrimiento para decenas de países y su población.
Sin duda, es urgente promover y destacar en los programas educativos –desde los niveles primarios– la cultura de la conciencia. ¿Qué nos señala el uso de armas de alta destrucción y la imposición de “seudopolíticas” que más bien son restricciones para someter a la ciudadanía del país en la mira de la CIA, para someterlo, especialmente si se trata de un gobierno progresista?
¿Por qué tiene que pagar la población civil los actos de ambición de aquellas naciones neoliberales que buscan extender su territorio y acaparar la riqueza natural de los países sometidos?
Ahora, recordemos que las armas en sí, no matan humanos. Son las personas inconscientes quienes lo hacen y, lo peor, esto se ha convertido en el gran negocio de los millonarios irresponsables e inhumanos. También recordemos, que las órdenes plasmadas en un “documento oficial de gobierno” o divulgadas en los medios de comunicación, son sólo ideas al aire, no tienen en sí un valor propio o actúan por sí solas. Podemos decir que hasta pueden llegan a ser pensamientos o ideas efímeras, ningún valor humano puede avalar una orden de genocidio, por ejemplo.
No obstante, dichas órdenes se aplican con efectividad, como es el caso del bloqueo a Cuba, o las invasiones o intervenciones en muchos países (es larga la lista de ejemplos), como se ha demostrado a lo largo de la historia y, especialmente con la enorme irresponsabilidad del presidente Donald Trump. Es decir, como lo estuvieron planificando, desde hace tiempo, para infiltrarse en Chihuahua y crear una beachhead (cabeza de playa). En este caso, con la complicidad del gobierno estatal, para desestabilizar al gobierno de la 4T.
¿Qué mentalidades son aquellas que se aplican para crear enormes arsenales mortales? Muchos opinan: son simples ideas, por supuesto, sin sentido, para garantizar la paz mundial. Otros opinarán y argumentarán el derecho a tener armas guardadas en un almacén militar sin ser empuñadas por un soldado, claro eso puede parecer inocente y, hasta civilizado. Pero, no. También los arsenales acumulados son la causa de todo el sufrimiento mundial. Las armas, cualesquiera que sean, son dinero acumulado inservible. Dinero que no se invierte en el desarrollo intelectual y físico de millones de seres humanos en el mundo. Millones de dólares desviados, únicamente para mantener la idea de que ese armamento se traduce en paz.
Por donde quiera que se le observe, ese asunto, el de resguardar la paz mundial con la amenaza latente de un ataque nuclear, es totalmente irracional, porque, si se le da la gana a cualquier mente tan ambiciosa que no ve las consecuencias desastrosas para nuestro planeta Tierra y sus ocupantes, el desastre puede ser una inadmisible realidad.
Hablemos un poco de la conciencia, ¿qué es y para qué sirve? En palabras científicas médicas, es una mezcla de autoconciencia, procesamiento de información; una forma de cómo percibimos el mundo.
Con el paso de los años se fue desarrollando el estudio de la conciencia, conforme el ser humano fue evolucionando desde la antigüedad. Se cree que las conciencias provienen desde los primeros homo sapiens hace miles de años.
Hasta la fecha, investigadores especialistas en temas relacionado al estudio de la conciencia, como la filosofía e incluso el mundo del arte, han intentado explicar qué es en sí y principalmente cómo es que se genera en el ser humano. Se dice que la conciencia la tenemos todos al nacer, e incluso se puede ser una persona muy consciente incluso ya siendo adulta y entender el mundo que nos rodea sin haber tenido los conocimientos previos o estar especializado en algún tema en particular, como la mayoría de personas que han tenido acceso a la información desde la edad temprana.
Lo que sí podemos asegurar es que la ciencia tiene un problema difícil de resolver en cuanto conocer el origen de la profunda falta de conciencia de gente como Netanyahu, Milei, Bukele y, sobre todo, Donald Trump.
Colaboró Ruxi Mendieta
“Para Ximena Guzmán Cuevas y José Muñoz Vega, la justicia llegará”
antonio.gershenson@gmail.com
Con información de La Jornada